¿Qué peso cargas en tu corazón?

Publicado en por Ministerio de Predicación - Nueva Alianza

Sn. Lc. 21, 34-38 «Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre.» Por el día enseñaba en el Templo y salía a pasar la noche en el monte llamado de los Olivos. Y todo el pueblo madrugaba para ir donde él y escucharle en el Templo.


Queridos hermanos, este tiempo de adviento, es tiempo de espera, de conversión y de esperanza, sin embargo el mundo lo hace ver como tiempo de adornar, iluminación artificial, fiestas, consumismo, todo fijado en lo externo, lo cual puede distraernos del verdadero sentido que debemos dar a esta época del año, el cual debe ser de meditación y reflexión sobre nuestro pensar, hablar y actuar, evaluando sincera y objetivamente nuestro interior, nuestra relación con Dios y con el prójimo, siendo conscientes que tarde o temprano Jesús nos pedirá cuentas de lo obrado en la vida que nos dio, de como colaboramos con Él o le permitimos actuar para llevar bendición, fe, esperanza y la buena nueva a los demás, de cómo contribuimos positivamente en todas aquellas personas con las que nos relacionamos a diario.


Para realizar este examen, Dios te pide que en oración, de madrugada, coloques en su balanza tu corazón y veras que tan pesado esta, que tan lleno de odio, rencor, pecado, malos deseos, desobediencia, dejadez, acomodamiento, egoísmo, vicios, angustías, preocupaciones, el afan diario, falta de fe, preocupación por lograr beneficios y reconocimientos del mundo o bendiciones del cielo, que el resultado de esta evaluación sirva para convertirte a Jesús, esto te ayudará a estar despierto, permanece en vela esperando la llegada de Jesús.


¿Qué peso llevas en el corazón?, ¿De la mano de quién enfrentas lo que llega a tu vida?


Hermanos(as), Jesús llega a nuestra vida todos los días, se disfraza del necesitado que esta más cerca de nosotros, de nuestro conyugue, hijo(a), Padre, Madre, amigo, compañero de trabajo, empleado, indigente, etc., permanezcamos en vela para recibirlo y ayudarlo, adornemos nuestro interior con su luz y que esa luz nos llene de esperanza y amor a nosotros y a quienes nos rodean, en este adviento regalemos perdón, pues los mejores regalos no se compran con dinero, sino como amor.



Que la Paz de Nuestro Señor Jesucristo este con Tigo siempre.



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