No hay Victoria sin batalla

Publicado en por Ministerio de Predicación - Nueva Alianza

bn_sanson.JPGJueces 14, 6-9 El espíritu de Yahveh le invadió, y sin tener nada en la mano, Sansón despedazó al león como se despedaza un cabrito; pero no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho. Bajó y habló con la mujer, la cual le agradó. Algún tiempo después, volvió Sansón para casarse con ella. Dio un rodeo para ver el cadáver del león y he aquí que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas con miel. La recogió en su mano y según caminaba la iba comiendo. Cuando llegó donde su padre y su madre les dio miel y comieron, pero no les dijo que la había cogido del cadáver del león.

 


Este pasaje narra como Sansón impulsado y fortalecido por el Espíritu Santo fue capaz de enfrentar y vencer una situación que seguramente hubiera sido su ruina, sin embargo Sansón no cuenta lo sucedido, dejando así de dar testimonio y la Gloria a Dios.


Hermano(a) hay situaciones en tu vida, en cuales pareciera que estas solo y que no tienes fuerzas o capacidad para salir adelante, esto es cierto si luchas únicamente con tus limitadas fuerzas humanas, enfrascándote en la batalla sin mayor apoyo que el humano, mientras tanto, tu Padre Celestial, quiere ayudarte y fortalecerte, para que sin importar el nivel de dificultad, salgas en victoria, para ello debes reconocerte necesitado de Dios y poner en sus manos la situación que enfrentas así como tus capacidades o debilidades, sabiendo que solo en sus manos de Padre amoroso, el alcanzarás tu pleno potencial y realización, pues tu Creador conoce mejor que nadie para que fuiste creado.


Cuando luchas con la fuerza del Espíritu Santo y haces de la oración y sacramentos una de tus principales armas, dejas de preguntar ¿porqué a Mi? y comienzas a preguntar ¿Qué me quieres enseñar Maestro?, te conoces mejor a ti mismo, a Dios, a tu prójimo y vas descubriendo el camino a seguir, y cuando has vencido y alcanzado la victoria, el Señor te acerca a quienes necesiten ayuda para enfrentar su batalla, entonces no te quedes callado, sino que habla de las grandezas de Dios, de como el Señor te saco adelante, de como ese problema, situación, enfermedad, pecado, etc. es ahora un cadáver, da la Gloria a Dios; con tu testimonio ayudarás a sembrar la Fe y Esperanza de Dios en quienes la han perdido, esa es la miel que le darás a quien te escucha, pues lo que un tiempo fue lamento hoy es danza.


¿Cuántas situaciones difíciles, y ha veces en condiciones de total desventaja, has enfrentado y salido victorioso?, ¿A quién le has adjudicado la victoria?


La cabellera larga de Sansón era un signo externo de su condición de consagrado o Nazareo y su fuerza provenía de Dios, de igual manera si tu fuerza proviene de Dios, tu signo externo más visible debe ser tu Santidad, tu lucha constante por vivir el Evangelio y ser santo como el Señor Tu Dios es Santo.


Que la Paz de Nuestro Señor Jesucristo este con tigo siempre.


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