¿Tienes espacio en tu Corazón?

Publicado en por Ministerio de Predicación - Nueva Alianza

navidad26.jpgSn. Lc.2, 6-14 Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el Ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.» Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.»

 


En esta navidad, al igual que hace dos mil años, Jesús busca posada y muchos le dirán que no hay espacio para ÉL, que manera tan triste de pasar la navidad escogen aquellos que niegan posada a la persona por quien celebramos la Navidad; pero que alegría hay en la vida de quienes deciden desalojar de su corazón, odios, dudas, tristeza, pecado, malas intenciones, seguridades y razonamientos humanos, abriendo espacio para ofrecerlo como posada para el Niño Dios, y es que, cuando ÉL nace en el corazón de una mujer u hombre todo se transforma, y hasta la noche más obscura de nuestras vidas se llena de luz, alegría, esperanza y amor, pues Cristo es todo eso y más.


Hermana(o), está es época para dejar el temor a la crisis, al futuro, a la enfermedad, a la separación, al mundo, etc., escucha y haz tuyo el mensaje del Ángel del Señor; ánimo, alégrate, que Cristo el Salvador ha venido para que tengas vida en abundancia, a sanar tus heridas, a reconstruir lo destruido, a unir el cielo con la tierra, a hacer nuevas todas las cosas, da Gloria a Dios.


En la figura de un Niño recién nacido, quizá lo veas pequeño e indefenso, y esto haga nacer en Tí el deseo de cargarlo y abrazarlo, hazlo en tu oración y adóralo, recordando que ese Niño es el Dios que se se hizo Hombre y ofreció su vida por Tí.


Que esta Navidad sea diferente o mejor a las anteriores, no por las cosas materiales que acumulas, fiestas, adornos o regalos, sino por aquellas cosas que saques de tu corazón para darle posada a Cristo, perdona, ama, conviertete, desaste de todo aquello que ocupa el lugar de Dios, y no le digas que no hay espacio para ÉL en tu corazón.


Que la Paz de Nuestro Señor Jesucristo este con tigo siempre y que esta Navidad su presencia en tu vida la transforme, llenándola de luz, paz y amor.


Ministerio de Predicación

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